FEDERER ENTRA AL SALÓN DE LA FAMA CON UN ROLEX LAND-DWELLER
Roger Federer volvió a emocionarse frente al tenis. Esta vez no hubo una final de Wimbledon, un match point ni una ovación después de uno de aquellos reveses que parecían imposibles. En Newport, Rhode Island, el suizo ingresó oficialmente al International Tennis Hall of Fame y lo hizo luciendo un Rolex Land-Dweller 40, una de las grandes novedades recientes de la firma que lo acompaña desde hace más de dos décadas.
La ceremonia tuvo uno de sus momentos más emotivos antes de que Federer comenzara a hablar. Mirka, su esposa y compañera durante prácticamente toda su carrera, fue la encargada de presentarlo. Sus palabras hicieron llorar al ex número uno, que minutos después volvió a emocionarse al recordar a su familia, entrenadores y a quienes estuvieron detrás de una trayectoria extraordinaria.
Federer habló también de las generaciones con las que compartió el circuito y recordó nombres como Andre Agassi, Lleyton Hewitt, Andy Roddick, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Su mensaje miró hacia adelante y pidió a los nuevos jugadores conservar la camaradería del tenis, mantener su personalidad y animarse a innovar.

Los números explican parte de su lugar en la historia. Ganó 20 títulos de Grand Slam, 103 torneos ATP y permaneció 310 semanas como número uno del mundo, 237 de ellas consecutivas. Pero aquella noche en Newport estuvo dedicada principalmente a todo lo que ocurrió alrededor de esos triunfos.
Para recibir uno de los mayores reconocimientos de su carrera, Federer eligió el Rolex Land-Dweller 40 referencia 127334. Realizado en Rolesor blanco, combina acero Oystersteel y oro blanco, con dial blanco intenso de motivo “nido de abeja”, bisel estriado y brazalete integrado Flat Jubilee. En su interior funciona el calibre 7135 de manufactura Rolex, con aproximadamente 66 horas de reserva de marcha.
Federer se retiró profesionalmente en 2022, pero dejó claro que su relación con este deporte continúa. “Todavía estoy escribiendo mi carta de amor al tenis”, aseguró durante su discurso.
Cuatro años después de su último partido profesional, el tenis volvió a hacerlo llorar.

Land-Dweller 40 – Referencia 127334

